n duda alguna la carrera de Erick Morillo es una de las más conocidas, ya que desde hace décadas que está en el negocio de la música, pero no todo ha sido luz para el artista, también ha tenido problemas, problemas que casi le cuestan su carrera, como su adicción al alcohol y a las drogas.

Recientemente, Erick Morillo se sentó a hablar con Pete Tong en el International Music Summit en Ibiza, donde cuenta cómo su adicción y la constante presión lo han llevado a tomar decisiones muy difíciles.

Uno de los problemas más grandes que ha vivido, es que casi pierde su brazo por una adicción a la ketamina, cuando Pete le preguntó sobre esto, Morillo respondió: “Si, tengo una gran cicatriz que se parece al logo de mi auto.”

“Llegue al punto de ni poder ir al baño por mi cuenta, cada vez que intentaba hacer mis necesidades, me sentía tan mal que paraba en el hospital sedado por un par de días. Una vez, al despertar, noté que faltaba un pedazo de mi brazo, y era por una infección muy grave debido a la ketamina.”

Según cuenta Morillo, todo empezó cuando la fama empezó a subirse a su cabeza, la constante presión de ver a DJs jovenes triunfar lo hacía sentirse acaparado, debido a esto, se sentía devastado día tras día. “Mi ego no podía soportar que yo no fuera el mejor, tenía que hacer algo al respecto, lastimosamente, no fue la mejor decisión.”

Su adicción empeoró cuando la escena empezó a cambiar, “Empecé a poner música que ni siquiera me gustaba, solo ponía lo que fuera sin saber que estaba haciendo, esos fueron sin duda los peores días.” A este punto, era claro que necesitaba ayuda, ya que Morillo fue arrestado tres veces, fue demandado por British Airways y terminó su corto matrimonio. “Para mi primera sesión en rehab, fui con alguien más, para la segunda, fui a la corte y para la tercera, era únicamente yo.”

La historia de Morillo es sin duda una de las más oscuras en la musica underground, pero no por esto está entre las peores, ya que el resultado fue algo muy positivo que cambió su vida. “Trabajo por amor a la música, había olvidado cuanto me gustaba bailar y mezclar, se siente bien estar de vuelta.”