Enrique Iglesias suele dar la nota con sus declaraciones, pequeños accidentes, o locuras en el escenario. Sin embargo, ésta quizás rebase todo lo anterior.

Hace unos días el español dio un concierto en El Sardinero, en Santander (España). Durante hora y media el público pasó de los recuerdos y la alegría, a la estupefacción cuando Enrique se marchó del escenario inesperadamente, y sin decir adiós.

Por un momento la gente pensó que se trataba de un descanso, que en cualquier momento regresaría, pero eso jamás sucedió, provocando que los más de 30 mil asistentes comenzaran a lanzar abucheos y a pedir que se les regresara el dinero de sus entradas.

“Manos arriba, esto es un atraco” fue la consigna del público totalmente indignado, ya que los 90 minutos del concierto no valían el monto pagado (de 23 a 80 dólares) debido a lo mal que lo había hecho el intérprete de “Si tú te vas”, además de que empezó 30 minutos después de lo esperado.