Siempre hemos escuchado la frase de “lo que importa es lo de adentro, no lo que andas por fuera”, algo que no se aplica a la vida profesional y laboral, ya que esta puede ser parte fundamental en el éxito de alguien que busca empleo o para mantenerse dentro del mismo.

Nunca debemos subestimar el poder que puede lanzar nuestra imagen, tanto como cuando se viste de una manera profesional y segura, así como cuando vestimos de forma descuidada y con un poco de “confort” que puede ser negativa y por ende, estar en nuestra contra.

Debemos aceptar que la mayoría de veces, nos creamos un concepto de las personas  dependiendo de la forma en que se miran, así mismo sucede dentro del mundo laboral.

Así que aquí en la 98 te presentamos algunos consejos de como vestir para proyectar una imagen profesional (y ganadora) en el trabajo o en la busca de uno:

1. Evita las arrugas y la falta de botones. Inspecciona tu ropa con regularidad y cuélgala o guárdala inmediatamente después de usarla. Si notas que le falta un botón, cóselo o llévalo a la sastrería.

2. Mantén tu ropa y zapatos en buenas condiciones. Los detalles son los que hacen la diferencia entre tú y tus competidores.

3. Cuida tus uñas. Todo el mundo observa las manos. Mantén tus uñas limpias y cortadas. Las uñas son un indicador de que prestas atención al detalle, también en el trabajo.

4. No escatimes en los zapatos. Sólo tienes un par de pies, así que compra los mejores zapatos que permita tu presupuesto. Asegúrate que tu calzado siempre estén limpuos. Si los tacones o las plantas están maltratados, repáralos.

5. Presta atención a tus accesorios. Invierte en accesorios útiles y de alta calidad. Siempre lleva contigo un buen bolígrafo, un maletín o portafolio, y una funda de piel para tu tablet computadora.

6. Ten un buen saco a la mano. Cuando usas un saco parece que estás listo para los negocios. Asegurate de tener un saco oscuro, puede ser muy útil en múltiples ocasiones.

7. Vístete para la comodidad de tus clientes, no para la tuya. Evita las prendas muy apretadas, cortas, flojas o demasiado reveladoras. Si no estás seguro de que algo es apropiado, simplemente no lo uses. Si no te queda bien una prenda, mejor regalala.

Así que ya saben, un buen atuendo combinado con la capacidad personal y laboral de cada quien, puede ser la combinación perfecta para tener éxito en esta parte.