La venganza se sirve en frío y así como se la está cobrando Sam Lufti, el que fuera manager de Britney Spears.

El representante, que trabajó con la princesa del pop en el pasado, le reclama comisiones sin pagar desde entonces. Y la batalla se ha vuelto tan agria que ya está en una corte de California para que un juez decida, ya que ellos no se ponen de acuerdo.

Entre las declaraciones del manager para relatar cómo fueron los años de estar trabajando juntos hay auténticos escándalos. Pero entre todos ellos, destaca que según él Britney fue terriblemente adicta a las drogas entre 2007 y 2008, según publica TMZ.

Por aquellos años habría sido tan salvaje el abuso de sustancias por parte de la estrella que el día que perdió la custodia por sus dos hijos, que se quedaban con el ex marido Kevin Federline, la joven acabó durmiendo en un aparcamiento.

Britney y Lufti se habrían conocido en la época del divorcio de ella y el manager describe aquellos años como un tiempo de mucho sufrimiento y abuso de drogas.

Declara además que solamente accedió a representar a la cantante para ayudarle a salir de las drogas. Sin embargo, los padres de Britney han apuntado Lufti en el pasado como el que le daba drogas a su hija. Habrá que ver a quién cree el juez para ver si el manager cobra o solo se lleva el placer de haber manchado la imagen de la estrella.