Por: Gabriel Ortiz

 

Las horas pasan y con ello, se aproxima el día en que se puede comenzar a escribir una nueva historia para nuestra Honduras, donde haya más justicia en todos los aspectos, donde se busque el bien de toda una sociedad y no de unos pocos, ¿Y esto cómo?, cuando todos los mayores de 18 años salgamos a votar este próximo 12 de marzo.

En la actualidad, la juventud abarca una gran parte de la población votante, son casi medio millón de votantes nuevos según datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), y que difícilmente creen en ese mensaje de transformación, de tiempos mejores para nuestro país y de entrega por parte de los políticos para poder hacer estas promesas realidad.

El problema es que por diferentes razones, muchos de los jóvenes y aun adultos, se abstienen a votar, un fenómeno que ha venido creciendo con los años y que por cierto es UN ERROR ENORME si queremos un cambio en el país.

¿Qué pasaría si nuestras autoridades fueran impuestas por unas cuantas personas sin nuestro consentimiento?, sería aún más terrible. Pero tenemos el privilegio de ser nosotros el pueblo, el que elija a quienes regirán  el país (por quien vote usted, ya es otro asunto).

Lo cierto es que usted y yo, tenemos un enorme poder, la acción de emitir un voto es un DERECHO, que es puesto en nuestras manos, y que todos los hondureños podemos hacer valer este próximo domingo.

El sufragio es un factor de importancia vital para cualquier sociedad democrática. El voto INFORMADO y no por seguir una tradición familiar o  la cara o canción más bonita, fortalece a las democracias, permite tener una ciudadanía activa, participativa y luchadora, capaz de participar en la búsqueda de soluciones a sus problemas y obtención de beneficios para la sociedad.

Ciertamente la palabra “democracia” encierra más que simplemente poder votar, sino también de qué tan comprometidas están las instituciones públicas y los gobiernos por hacer valer la democracia de un país. Pero bueno, todo inicia con nuestro voto.

Como pueblo y evidentemente jóvenes, que estamos cansados de la situación de pobreza, delincuencia, corrupción y falta de empleo de la que hemos sufrido en el transcurso de los años, estamos obligados a ejercer el sufragio, de elegir a la persona o personas que creamos son más capaces de hacer algo bueno por Honduras y poco a poco ir sacandola a un estado mejor.

No es solo quejándonos por redes sociales que cambiara nuestro entorno, sino actuando día a día como buenos ciudadanos y por supuesto comprometidos a dejar de lado la idea que “mi voto no cuenta”, porque si usted no elige la persona que mejor le parece, otro va elegir por usted, y es ahí donde empiezan las quejas.

Imagínese usted, un país donde todos llevemos “la fiesta en paz”, donde los ciudadanos trabajáramos del lado de un Gobierno que nosotros mismos hemos elegido. Sería estupendo ¿no?

Creo que en Honduras hay gente muy capacitada, con valores y sin cola “que le pisen”, para poder darles una oportunidad de que nos dirijan para lograr una mejor Patria.

Así que usted joven o también adulto que está leyendo esto, es momento de darle oportunidad a esa gente que usted crea que son la mejor opción, ya sean caras conocidas o personas nuevas, a que nos demuestren que tanto pueden hacer por nuestra Honduras, necesitada de corazones con verdadero amor “CATRACHO”, que dejen por un momento los intereses personales y se fijen en la necesidad de todo un pueblo.

No hay mejor sentimiento que cumplir con nuestro papel como ciudadanos, de saber que hemos dado lo mejor de nosotros para el mejoramiento de nuestro país, y ejercer el sufragio es una de esas cosas que puede marcar nuestra vida y la de nuestras generaciones.

Este próximo domingo 12 de marzo, usted y yo tenemos un llamado a nuestra conciencia, no simplemente a dar un voto, sino antes pensar en, ¿qué futuro queremos?, ¿en qué estado le queremos dejar este país a nuestras siguientes generaciones? Y por supuesto a hacer historia, demostrando que en Honduras quien manda es el PUEBLO.