La música es un sentimiento capaz de sobrepasar limites, de romper barreras,al rededor de todo el mundo,  sin importar el genero, religión, país o cultura es capaz de unir a personas de todo el  mundo, esta vez lo hizo Martin Garrix junto a  7UP, realizando un concierto totalmente para sordos, demostrando que todas las personas y sus dificultades y necesidades auditivas también sienten y disfrutan de la música.

“La música es el lenguaje universal de la humanidad” con esta cita empieza el video que recoge la experiencia“Music Lifts You Up: A Concert For The Deaf” (La música te anima: un concierto para las personas sordas) que se celebró en Miami el mes pasado.

Las personas sordas también sienten la música, y la experimentan de una manera diferente, a través de todo su cuerpo. Por eso, la apuesta revolucionaria de 7up consistió en adaptar totalmente una sala a las percepciones de las personas sordas para que pudieran disfrutar de un espectáculo del dj holandés como nunca antes lo habían vivido.

“La gente cree que solo oímos con las orejas, pero para mi se oye con todo el cuerpo” explica una de las personas que hablan en el vídeo.

Altavoces que transmitían principalmente las frecuencias bajas, un sistema de reproductores adherido al cuerpo para que la música llegara mediante las vibraciones de las canciones, plataformas especiales en el suelo que permitían a los asistentes sentir el ritmo, y elementos visuales, como agua o pantallas, que transmitían el movimiento y la vibración de la música que el dj estaba pinchando.

Especialmente emotiva la historia de la chica que cuenta que cuando se quedó sorda abandonó sus cd’s. Un día en un concierto se dio cuenta de que podía sentir la base, y la percusión, y que incluso podía identificar la canción que sonaba. Al volver a casa su padre le devolvió sus cd’s y le dijo, “no lo dejes”.

Tras el experimento, el dj holandés afirmó que había sido uno de los mejores espectáculos que había dado, y alguno de los asistentes, incluso, que había sido la mejor noche de su vida.

Un ejemplo que demuestra, no solo que el poder de la música va más allá del sonido, sino también que todavía queda mucho trabajo hasta la inclusión real de las personas con discapacidad auditiva. Una completa integración, no solo en la sociedad, sino también en la CULTURA a la que todos tenemos derecho a acceder.